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Finca La Emperatriz Reserva 2001
Tinto, D.O.Ca. Rioja
Gran añada, gran relación calidad-precio, grandes sensaciones
Bodega: BODEGAS LA EMPERATRIZ
Para quien pensara que las novedades y los nombres nuevos del vino español había que buscarlos en zonas emergentes y a menudo desconocidas, Rioja está muy lejos de haberlo dicho todo en materia de vinos, estilos y bodegas. La prueba más clara de ello es la cantidad de nuevas firmas y marcas que han aparecido en el mercado con el nuevo milenio.
La bodega de la que les hablamos hoy se funda en 1999, pero tiene un nexo realmente importante con el pasado. Situada en Baños de Rioja, entre las sierras de Cantabria y de la Demanda y a medio camino entre Haro y Santo Domingo de la Calzada, comprende la finca que en su día fuera propiedad de Eugenia de Montijo, última emperatriz de Francia y esposa de Napoleón III, y que posteriormente pasó a la casa de Alba. Pero más allá de sus estrechos vínculos con la realeza y la aristocracia, estamos ante un viñedo afamado y “perseguido” por su calidad, que ha tenido entre sus pretendientes a grandes nombres de la denominación. De él surgieron ya vinos interesantes en el último cuarto del XIX, alguno de los cuales llegó a ser premiado en París.
La familia Hernáiz ha sido responsable de su resurgimiento, gracias a la adquisición de esta importante finca de 101 hectáreas y a la edificación de una moderna bodega dentro de sus lindes en el año 2000. Lo más interesante, además de su situación en una zona bien resguardada de los vientos y a 570 metros de altitud, es el carácter marcadamente pedregoso de los suelos, de cantos rodados sobre arena, lo que permite, además de un buen drenaje, una irradiación extra de calor desde el suelo a la cepa.
Cuenta además con una parcela experimental de dos hectáreas en la que se ensayan todos los procesos de viticultura extrema que luego se trasladarán al resto de la finca. La filosofía es la de trabajar sólo con uvas propias, con criterios de calidad y selección.
En la amplia gama de vinos, que recoge prácticamente todos los tipos habituales de la zona destaca, junto a un garnacha de producción limitada y al también exclusivo Terruño que intenta dar la versión más concentrada y caracterizada del viñedo, un reserva de impecable imagen que ha elegido la relación calidad-precio como bandera. Se elaboró por primera vez en la cosecha 2000, pero muy pocos lo habrán catado, ya que casi toda producción se destinó a la exportación y sólo una pequeña parte se repartió entre algunos restaurantes y tiendas especializadas.
Para nosotros, 2001 ha confirmado las buenas sensaciones que tuvimos con la añada precedente, reforzadas por una cosecha de gran calidad en la zona y una presentación elegante y cuidada que viste la mesa y está a la altura del contenido de la botella. Por todo esto, estamos ante un vino que es todo un descubrimiento. Un tinto de producción limitada y también con una orientación importante en los mercados exportadores, que podemos ofrecer prácticamente en exclusiva a los socios del Club, ya que tendrá una distribución muy reducida en nuestro país. Uno de los riojas más recomendables –y con un precio estupendo– entre la nueva hornada de bodegas que están apareciendo en los últimos años en nuestra más ilustre denominación de tintos.
Opiniones sobre el vino
No esperen un 2001 tánico y concentrado, que fue el santo y seña de muchos de los excelentes tintos que se elaboraron ese año en Rioja y a los que aún les vendría bien algo más de botella. Una de las cosas que más nos ha gustado de este Finca La Emperatriz es su excelente equilibrio y madurez. Algo que les permitirá descorchar rápidamente la botella y empezar a disfrutar de su fluidez y amabilidad. Estamos ante un tinto sin aristas, tremendamente gratificante y que tiene de todo en su justa medida: carácter frutal, maderas cremosas y notas especiadas. El bouquet es inequívocamente riojano, nítido y limpio, y la boca, de estructura media, carácter aromático y final de buena persistencia le convierten en un tinto muy versátil en la mesa. Una muestra inequívoca de la inagotable riqueza riojana.
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Su cata
Aspecto:
Cereza granate con ribete rubí.
Aroma:
Grata complejidad, fruta en sazón, maderas finas, especias dulces (clavo, vainilla, nuez moscada), notas de cacao y pastelería.
Gusto:
Sabroso, cremoso, pulido, con buen equilibrio, amable, fluido, buena acidez y final con recuerdos de fruta roja y bombón.
Datos técnicos del vino
Variedades de uva:
90% Tempranillo, 5% Garnacha y 5% Graciano.
Tipo y capacidad
de botella:
Bordelesa de 75 cl.
Elaboración y crianza:
22 meses en barrica de roble americano y francés.
Temperatura de servicio:
16ºC
Grado:
13,5 % vol.
Tiempo de conservación:
Es un tinto más redondo y maduro que otros 2001 caracterizados por un componente tánico importante. Para beber y disfrutar desde ahora mismo por su perfecto equilibrio y tanino maduro e integrado. Se mantendrá en forma hasta 2011.
Acompañamiento
Platos sabrosos, destacando los asados, guisos y caza. También puede acompañar de manera acertada algunos platos de cuchara (cocido, fabes o lentejas), sin olvidar el gran papel que puede hacer con los quesos.
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